15/3/15

Animales invisibles


 Llamar perro a una persona es insultar al perro

Existe una casta en la india formada por los invisibles. Son personas que tienen terminantemente prohibido dejarse ver. Se les considera seres tan bajos y despreciables que sólo pueden pisar la calle por la noche. Hay quien dice que pertenecen al pasado pero muchos afirman que, cada día al caer la luz, la India se llena de sus sombras.

Hace algunos años se puso en marcha un programa para la reintroducción de jaguares en libertad. Tras criar a varios ejemplares en cautividad se procedió a su suelta al llegar a la edad adulta. Se les puso un chip con localizador a cada uno de ellos y se les llevó hasta lo más profundo de la selva. Allí se les soltó. 17 días más tarde se dejó de obtener señal de cada uno de ellos. Todos habían muerto de hambre, incapaces de cazar. La experiencia fue un absoluto fracaso.
Se calcula, actualmente, que un  perro puede sobrevivir un máximo de diez días sin comer ni beber antes de morir. Un gato, prácticamente, igual.
La pregunta es: ¿llegan a morir de hambre animales actualmente en España?
Reconozco que, si acabara de llegar a esto y me llamaran para avisarme de  que, en tal o cual vivienda, alguien ha dejado abandonado a un perro o a un gato, mi primera reacción sería pensar que, seguramente, están exagerando. Al fin y al cabo, siempre tiendes a pensar que no puede haber alguien tan miserable en el mundo como para dejar morir de hambre a su mejor amigo…

 Sábado. 17:00 de la tarde.
Los propietarios de un apartamento regresan al mismo tras varios meses de ausencia. Durante todo ese tiempo han dejado la vivienda a los hijos de unos amigos para que vivieran allí. Nada más llegar a la portería, sienten un olor raro, un hedor que cada vez se torna más intenso según se acercan a la vivienda. En cuanto comienzan abrir la puerta escuchan unos arañazos al otro lado. No siguen. Tienen miedo. Nos llaman.
Nos acercamos. Abrimos la puerta. Entramos.  Un precioso perro salta nervioso sobre nosotros. El animal no puede mover con más fuerza y rapidez su rabo mostrándonos su alegría. Está muy delgado. Se le notan las costillas, todos los huesos…
El perro nos lleva para adentro. Es como si él nos tuviera atados a nosotros y nos arrastrara hasta el interior del piso. Le seguimos. El olor cada vez es más insoportable. Avanzamos por el pasillo. Pasamos las habitaciones… y en el salón nos encontramos el cuerpo sin vida de otro perro. Jamás lo olvidaré. Muerto de hambre y de sed.
Días más tarde, la policía localizó a los chicos. Declararon que se habían olvidado de ellos.

 Domingo. 12:00 del medio día.
El propietario de una vivienda recientemente abandonada por sus inquilinos, entra en la misma para tomar posesión nuevamente de ésta. Al hacerlo, comprueba que un fuerte y desagradable olor inunda todo el piso. Escucha unos ruidos extraños que provienen del cuarto de baño. Se acerca a la puerta. No se atreve a abrir.  Parecen animales. Comienza a sentirse mal. Nos llama. Nos pide ayuda.
Minutos  más tarde llegamos al piso. Sentimos el olor. Nos acercamos a la puerta y, poco a poco, abrimos la misma.
Frente a nosotros aparece una imagen terrible. Una perra muerta tumbada sobre el suelo. Lleva varios días sin vida. Su cuerpo ha comenzado a descomponerse. Alrededor de ella, cuatro cachorros desnutridos sobreviven mamando los restos de leche de su madre. Apenas tienen un par de semanas…
Días más tarde la justicia localizó al propietario de la perra. Reconoció que había abandonado a ésta cuando estaba a punto de dar a luz. La encerró en el aseo sabiendo que jamás saldría con vida de allí.

 Domingo. 15:00 de la tarde.
El propietario de un piso alquilado, dado que se han marchado los antiguos inquilinos, vuelve a alquilar el mismo. Los nuevos habitantes toman posesión de la vivienda. Hacen la mudanza. Colocan sus cosas. Meten su ropa en el armario…  Pero, al hacerlo,  descubren que en el interior de uno de los roperos hay una urna de cristal. No saben de qué se trata. Sólo se ve la parte de arriba. Golpean con la mano el cristal y, entonces, una inmensa pitón de más de cuatro metros de largo se presenta ante ellos dentro del terrario. Dan un salto para detrás. No es posible. Llaman a la policía.
Los propietarios del animal nunca pudieron ser localizados.

Son sólo tres historias que representan a los miles de casos que suceden cada año en España… 
Y es que, por muy increíble que nos parezca, en nuestro país sigue existiendo un número infinito de perros y gatos absolutamente invisibles, animales abandonados y encerrados que,  cada día mueren como sombras olvidadas, sin que nadie jamás sepa que una vez existieron.

Descansen en paz todos ellos.

Raúl Mérida



Nota: Las tres historias recogidas en este artículo son, absolutamente, reales. Los cuatro cachorros salieron adoptados durante los días siguientes a su rescate. El perro que se deshacía en alegrías con nosotros cuando entramos en el piso, vive hoy feliz junto a una nueva familia en Asturias. La serpiente, una pitón albina, vive actualmente en el Santuario de Animales salvajes Arca de Noé. Más información en www.fundacionraulmerida.es o www.animalesarcadenoe.com