
La carrera espacial no se ha nutrido sólo de
"superhombres" formados como astronautas, ni de sofisticadas naves
aeronáuticas.
Uno de los mayores aportes, con mucha pena y poca gloria, lo han hecho los
monos que han dejado sus vidas en pro del avance de la ciencia.
En
1948 Albert se convirtió...